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msalvatierra

Szintemelkedés

943 m

Nehézségi szint

Mérsékelt

lefelé

943 m

Max elevation

1 653 m

Trailrank

51

Min elevation

1 057 m

Trail type

Loop

Koordináták

984

Uploaded

2021. április 8.

Recorded

április 2021
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1 653 m
1 057 m
17,28 km

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közel Corumbela, Andalucía (España)

Desde la publicación en 2012 de la Guía Excursionista de las Sierras de Tejeda y Almijara por Rafael Flores, ha hecho fortuna la ascensión a las Llanadas de Sedella y el Malas Camas desde Venta Palma, cerca del Área Recreativa del Robledal (Alhama de Granada), para bajar después por el Barranco de Malinfierno, cabecera del Río Alhama. Más interesado en las Llanadas que en el cerro, y amante de las umbrías de esta portentosa sierra, planteo aquí una variante que, en la parte alta, descarta la subida por el paso del Contadero y se mueve hacia el Oeste por la umbría, para salir al mismo corazón de las Llanadas. Recorriendo luego la cuerda hacia el Este, hasta el collado entre el Cerro Albucaz y el Malas Camas, rodeo este último sin subirlo (aunque nada impide al senderista añadir dicha ascensión) y busco camino por su umbría hasta enlazar con la loma que, en la otra margen del Arroyo de las Piletas y paralela a la de ascenso, nos devuelve a Venta Palma.

Me sirvo para la parte inicial de la subida de un track de Manu Rinconero (https://es.wikiloc.com/wikiloc/user.do?id=3932024) y Kminante del Sur (https://es.wikiloc.com/wikiloc/user.do?id=658209), mientras la bajada por la loma viene a coincidir (sin haberlo planteado previamente) con algunos tramos trackeados por Pepe Koete (https://es.wikiloc.com/wikiloc/user.do?id=700064) y sobre todo por Bazokilla (https://es.wikiloc.com/wikiloc/user.do?id=1431183), con pequeñas variaciones. Tanto el final de la subida, por la umbría de los arroyos que forman el Cerezal, como la travesía por la umbría del Malas Camas son inventos propios, que buscan más la inmersión en la riqueza botánica de la sierra o el disfrute de las majadas que la conquista de cimas (aunque, con más tiempo, me queda pendiente el Malas Camas...)

Comienzo a caminar desde una bifurcación del camino que va de la entrada del Robledal hacia el Cortijo del Cerezal Alto, antes de la bajada al cortijo y al Arroyo del Cerezal. Cruzado el arroyo, tomamos a la derecha por un portillo ganadero, por camino que enseguida gira a la izquierda rodeando el cerro donde se enclavan las ruinas de Majada Peña. Desde la misma, otro portillo nos aboca a la Loma de Enmedio, por la que hago camino sin grandes variaciones respecto a lo publicado, hasta la base de un imponente cerro piramidal, que sorteo por la derecha, siguiendo a M. Rinconero, por la más baja de las dos veredas que faldean la ladera (wp “Inicio entrada al barranco”), que se adosa enseguida al cauce seco del Arroyo de la Cueva de Parra. Llegado sin novedad a los Arenalejos (wp “Arenales”), vuelvo a dejarme guiar por el track, por trochas que se desvían a la derecha respecto a la ruta más directa y habitual al Contadero. Es este un tramo que R. Flores desaconseja (wp “Tramo incierto”), y es cierto que la senda se desdibuja y los arbustos proliferan (tuve que batallar con un rosal demasiado solícito), pero son apenas 100m, y la continuación de la vereda se ve clara al otro lado de la espesura, con lo que llevamos una guía visual para no extraviarnos. Recuperada la senda y tras un tramo de roca desnuda, estaremos al borde de un nuevo barranco, al que se desciende sin problemas (wp “Aterrizaje en el barranco”). Aquí el amigo Rinconero, sin embargo, vuelve a subir hacia el Contadero, y en verdad que para eso parece más cómodo haberse mantenido subiendo por la izquierda. Pero, para mi empeño de progresar hacia la derecha (Oeste), no hay otra alternativa.

De forma que desciendo al cauce del barranco, entre vigorosos Arces granatenses, y por el mismo avanzo sin dificultad unos 40 m, hasta una hondonada donde una bien visible losa de piedra desnuda a la derecha (wp “Losas de piedra”), de muy poca inclinación, me invita a salir del cauce. A partir de aquí no tengo referencias, pero mis dudas iniciales sobre el tipo de terreno de disipan pronto: no hay una senda muy definida, pero la escasa altura de lavandas y piornos permite paso fácil hacia el extremo de la hondonada, donde unos prados verdes marcan el camino hasta un colladito. La misma loma que arranca del collado hacia la izquierda, surcada por trochas de ganado, ya puede ser un ingreso bastante aceptable a las Llanadas si nos queremos ahorrar lo que sigue. Pero lo que sigue tiene su magia, como se verá.

Lo cierto es que este es el punto caliente de la ruta. En Google Maps se aprecian a partir del collado unos peñascos que arrojan fuertes sombras, sugiriendo un terreno quebrado de aspecto temible. Por eso mi sorpresa es grande (y grata) al descubrir en el collado un hito de grandes proporciones y, hacia su izquierda, lo que me parece una Real vereda (wp “Vereda sorprendente”), que llanea hasta una vistosa puerta que forma una roca separada de la ladera. Me llego hasta allí y descubro que la vereda continúa, aunque algo montaraz, en dirección a una densísima masa de majuelos que cubre tooda la ladera umbría de una preciosa concavidad, cerrada por encima por la dulce línea de las Llanadas. Me dejo guiar por la trocha hasta el barranquito en el que comienza el espinar. Y me llevo una segunda sorpresa al comprobar que, a través de lo que por momentos es un verdadero túnel, la trocha -o trochas, cabría decir- se adentra en la espesura. Por suerte, los majuelos son tan grandes que permiten el paso bajo sus copas, mientras que la gran mayoría de arbustos no son rosales sino rascaviejas que, pese a su nombre, no rascan demasiado y permiten la negociación mientras progresamos. Agracejos, eléboro y la rara y vistosa Daphne laureola se hacen hueco entre los espinos. Aquí será imprescindible el track; si no para seguirlo al dedillo, porque las vacas van abriendo caminos laberínticos a su antojo, sí para mantener como objetivo el prado en mitad del espinar (wp “Claro en el bosque”), a partir del cual todo se aclara un poco más.

Llegado al claro (el más escondido de los Prados Escondidos que he podido descubrir), paraíso de vacas, por su parte inferior derecha recomienza una senda que de este lado es más visible y cómoda que del anterior, y nos lleva, bajando, a cruzar el segundo barranquito y a salir del espinar. Entonces gira a la izquierda y emprende una muy empinada subida por la loma, en la que encontraremos ¡oh maravilla! poderosos robles que aprovechan una faja de terreno esquistoso -ácido- para desarrollarse. Eludiendo la cima de la colina, la senda aborda el suave collado que la une a la divisoria principal. Estamos ya en las incomparables Llanadas de Sedella, Asturias del Sur, mar verde entre desnudos macizos calcáreos: Maroma a un lado, Malas Camas al otro, y allá en el frente... Estambul. O en este caso la Axarquía y el ancho mar Mediterráneo. Pinos en la vertiente de la costa, y la riqueza de robles, arces, mostajos, majuelos, agracejos y todo su cortejo de arbustos en la umbría que mira hacia Alhama. Un goce.

La segunda parte de la ruta discurre cerca de la divisoria, hacia el Este. Tomo el Carril que faldea el Cerro de Santiago (wp “Carril”) entre pinos, hasta salir de nuevo a la divisoria por un collado antes del Albucaz (wp “Collado”). Allí dejo el carril por una senda que me lleva a retomar el track de M. Rinconero, hasta una nueva visita a la divisoria. Después, él bajaba hasta una vereda que yo no llego a tomar, manteniéndome más alto porque me incomoda el terreno espinoso, aunque acabo bajando hasta el mismo punto en el que él cruzaba un barranquillo atestado de espinos (wp “Paso puñetero”), y que me resulta lo más incómodo de la ruta. Aunque después del barranquillo hay camino abierto, llego a la conclusión de que sería mejor subir el Albucaz, o al menos la mayor parte, antes de faldear hacia el collado previo al Malas Camas por encima de las cintas de espinos que complican el paso. Así que no recomiendo mi track en este punto.

Llegados al collado entre Albucaz y Malas Camas, comienzo la bajada por el carril que lleva al Haza del Aguadero (wp), pero lo abandono un poco después (wp “Bifurcación”) por uno secundario a la izquierda, que en ligero ascenso por roquedal desnudo y antipático nos lleva al final de la cresta. Allí gira a la izquierda de nuevo internándose en la umbría. Al llegar a una primera loma reaparece la hierba y algo más de cubierta arbustiva. El carril se convierte en senda y aterriza en una zona de prados (wp “Primera loma”). He planeado hacer camino hacia el Oeste por el entronque de las lomas con la mole del Malas Camas, por donde me parece que el terreno es más abierto y amable. Para ello, desde los prados de la primera loma busco y encuentro una vereda que baja a la cabecera del Barranco de Malas Camas, algo a contramano, pero que resulta cómoda y bien marcada. Aterrizo en zona de majadas donde las trochas siguen mi camino previsto. Entre prados, majuelos, agracejos, gamones, piornos, festucas, lavanda y matas de eléboro en flor corono la segunda loma (wp), donde encuentro un abrevadero de bañeras al que ronda un nutrido rebaño de cabras montesas, y de la misma guisa acabo contorneando el siguiente barranco y arribando a la tercera loma (wp), por un nuevo prado verde y rozagante. Entre dos cerrillos discurre una vaguada por la que se insinúa la trocha que busco, por la que emprendo la bajada. Viene a ser semejante a la de subida, sucesión de collados y repuntes marcados con hitos, y lo único a destacar es que, tras el cerro más diferenciado, que al parecer recibe el nombre de Los Sillones, la loma se bifurca, y estaremos atentos a tomar la cuerda de la izquierda, por la que, asomados ya a la vertiente del Arroyo de las Piletas, crestearemos hasta la definitiva bajada a Venta Palma (wp “Vereda de bajada a Venta Palma”).

Califico la ruta de moderada, por la suma de distancia, desnivel y pasajes trabajosos con sendas difusas, aunque con el track no deberían suponer grandes problemas. Enlace al blog con más fotos y pormenores en “Ver más”.

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Waypoint

Inicio y final de Venta Palma-Llanos Sedella

Elevación: 1113 m Aparcamos el coche junto al camino que va del Robledal al Cerezal Alto, antes de la bajada.
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Arroyo del Cerezal

Arroyo del Cerezal
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Portillo ganadero

Cerrar después de pasar
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Ruinas y portillo

Ruinas y portillo
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Inicio entrada al barranco

Inicio entrada al barranco
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Arenales

Arenales
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Tramo incierto

Vereda poco clara, y algún túnel de rosales
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Aterrizaje en el barranco

Continuar por el cauce
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Losas de piedra

Salir por las losas, a la derecha
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Vereda sorprendente

Aquí muy marcada, pero lleva a lo espeso. Alternativa: loma arriba desde el collado hasta salir a los Llanos
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Túneles

Caracolear entre majuelos y rascaviejas
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Claro en el bosque

Claro en el bosque
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Senda de salida

Senda de salida
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Llanadas de Sedella

Llanadas de Sedella
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Carril

Continuar por carril, por la vertiente de la costa
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Collado

Salir por senda a la izquierda
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Vuelta a la divisoria

El track luego va a cota, pero por terreno regular. Alternativa: subir medio cerro Albucaz y faldearlo por encima de los barrancos espinosos.
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Paso puñetero

Espinos y rosales al cruzar el barranquito. Luego, buen camino.
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Carril Haza del Aguadero

Carril Haza del Aguadero
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Bifurcación

Izquierda, para rodear el Malascamas
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Primera loma

Tomar vereda a contramano, hacia prados en el valle
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Segunda loma

Seguimos faldeando
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Tercera loma

Empezamos bajada por vaguada, luego siempre cerca de la divisoria.
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Entre hito y sabina

Entre hito y sabina
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Vereda de bajada a Venta Palma

Vereda de bajada a Venta Palma

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